Ante las búsqueda activa de empleo es cierto que no sólo la experiencia y la formación cuenta, es importante conocer los valores de cada candidato, su actitud y su compromiso. Este tipo de factores se pueden ver fácilmente en el currículum emocional, una hoja de vida o currículum vitae diferente que muestra una serie de valores que nos hacen destacar frente al resto de aspirantes. A continuación descubre cuáles son las diferencias entre el currículum emocional y CV tradicional.

CV emocional vs CV tradicional

Existen algunos formatos de currículum que son más adecuados a la hora de presentarse a una candidatura, porque de esta forma ganamos puntos a nuestro favor. Entre ellos, el currículum emocional se trata de un mapa de vida laboral y académico que refleja la inteligencia emocional de una persona y de sus competencias emocionales. Actualmente ya no es suficiente tener un currículum original y adaptado a las últimas tecnologías.

Por ejemplo, a la hora de buscar un jefe de departamento o un líder un departamento de recursos humanos puede valorar el hecho de que ese candidato sepa generar un ambiente laboral positivo, motivar al equipo, que muestra un compromiso claro con los objetivos, que tenga optimismo o que no plantee las tareas y los retos como una imposición.

Diferencias notables entre un CV emocional y uno tradicional

En términos generales el currículum emocional se distingue del CV tradicional porque utiliza los diferentes apartados del documento para mostrar toda la inteligencia emocional además de hablar de su formación y su experiencia, pero veamos una a una sus diferencias más notables:

Incluir aspectos claves sobre la inteligencia emocional en el CV

En un currículum vitae tradicional se describe la formación, la experiencia y las competencias de una persona de manera pobre, sin embargo, con el CV emocional se pone en énfasis todos aquellas competencias emocionales que pueden hacer del candidato un candidato perfecto.

En otras palabras se trata de valores y cualidades que van unidos a la forma en la que afrontamos los retos y las diferentes circunstancias que se presentan en el ámbito laboral. Adaptar el CV a ciertos aspectos básicos de la inteligencia emocional es una manera de demostrar que dominamos estas cualidades.

Potenciar las fortalezas emocionales en la experiencia

Si queremos conocer más detalles, en un currículum tradicional se añaden todos los trabajos en orden cronológico inverso normalmente. Por el contrario, en un CV con competencias emocionales se añaden algunas frases, palabras y líneas que describen perfectamente nuestra capacidad a la hora de llevar a cabo las tareas. Como consecuencia de ello en cada uno de los cargos podremos añadir elementos que se pueden trasladar como capacidades emocionales.

Incluir las fortalezas emocionales en la formación

Por otro lado, también se puede mostrar la parte emocional dentro del apartado de la formación profesional presentado diferentes competencias en el currículum de carácter emocional. A diferencia del currículum tradicional que se rige en escribir únicamente el cargo ocupado o la formación, en el CV emocional se demuestra el nivel de gestión emocional y la inteligencia emocional.

Diferencias notables entre un CV emocional y uno tradicional

Añadir las competencias emocionales en el objetivo

A la hora de distinguir entre un currículum vitae tradicional y un CV emocional debemos saber que al empezar a redactar el documento, en el objetivo del mismo puede aprovecharse también para mostrar algunas de las competencias emocionales.

En un currículum tradicional el objetivo puede describirse como: “Ocupar un puesto de jefe de departamento donde pueda poner en práctica todos mis conocimientos y experiencia en la venta del servicio”.

Sin embargo, en un currículum emocional la redacción del objetivo sería diferente, por ejemplo: “Trabajar como jefe del departamento de compras para conseguir las metas, involucrarme en los retos y seguir aprendiendo es vital para mi. Por otro lado, conseguir que los empleados estén motivados y que se cree un buen ambiente de trabajo es uno de logros que me gustaría conseguir”.

En función del tipo de CV es posible emplear más elementos y apartados para mostrar todas las competencias o fortalezas emocionales que se poseen para aumentar así las probabilidades de conseguir el trabajo.

En resumen, una de las diferencias entre el currículum emocional y el currículum tradicional más notables es que el primero de ellos tiene un gran valor añadido de cara a conseguir una primer entrevista. Los puntos clave de un CV emocional se basan en mostrar la cara más humano del aspirante y dejar clara su capacidad para afrontar cualquier problema.